Los plazos de obligatoriedad de VeriFactu dependen del tipo de contribuyente y han experimentado modificaciones desde la publicación de la normativa. Para conocer la fecha exacta que te aplica, consulta la web oficial de la AEAT o tu asesoría fiscal. En este artículo recogemos el estado del calendario a la fecha de publicación, pero te recomendamos verificar siempre la información actualizada en la AEAT.
Uno de los temas que más confusión genera alrededor de VeriFactu es cuándo entra realmente en vigor. Y la respuesta honesta es: depende de tu caso, y los plazos han ido cambiando.
Este artículo no te va a dar fechas con la seguridad que tiene la ley, porque eso sería hacerte un flaco favor. Lo que sí te puede dar es contexto, criterios para entender qué situación es la tuya, y un par de cosas concretas que puedes hacer ahora mismo para no ir con prisas.
Si quieres entender primero qué es VeriFactu y por qué existe, empieza por aquí: qué es VeriFactu y a quién obliga.
¿Cuándo entra en vigor VeriFactu? La respuesta honesta
La normativa que regula VeriFactu —el Reglamento de facturación y el desarrollo técnico asociado— lleva varios años en proceso de elaboración y aprobación. Se han publicado borradores, consultas públicas y textos que han ido evolucionando.
Dicho esto: no hay una única fecha de entrada en vigor que aplique igual a todos.
La obligación se despliega de forma escalonada según el tipo de contribuyente. Históricamente, las grandes empresas y las que están ya obligadas a facturación electrónica con Administración Pública han tenido plazos diferentes a los autónomos y pymes.
Lo que debes hacer: verifica los plazos vigentes directamente en la web de la Agencia Tributaria o pregunta a tu asesoría. No te fíes de fechas publicadas en blogs —incluido este— porque pueden haber quedado desactualizadas desde la publicación.
Por qué las fechas han ido cambiando
VeriFactu forma parte de un proyecto normativo más amplio que incluye también la factura electrónica entre empresas (conocida como B2B). Ambos proyectos han avanzado en paralelo y con cierta dependencia entre sí.
Los motivos por los que los plazos se han pospuesto o ajustado en el pasado incluyen:
- Complejidad técnica del estándar, que ha requerido más tiempo del previsto para definir los detalles de implementación.
- Período de adaptación para los proveedores de software, que necesitan certificar sus soluciones antes de que los usuarios finales puedan usarlas.
- Consultas y alegaciones de sectores y asociaciones profesionales que han pedido más margen.
Esto no significa que la obligación vaya a desaparecer ni que puedas ignorarla indefinidamente. Significa que el calendario ha sido un trabajo en construcción, y que la versión definitiva es la que publica oficialmente la AEAT.
Cómo saber qué plazo te aplica a ti
Los criterios más relevantes para determinar qué plazo te corresponde suelen ser:
¿Eres autónomo en estimación directa del IRPF o tienes una sociedad?
En general, las sociedades mercantiles (SL, SA) y quienes llevan contabilidad según el Código de Comercio suelen entrar antes en la obligación. Los autónomos en módulos o con facturación pequeña pueden tener plazos distintos o condiciones específicas.
¿Tu software ya cumple con VeriFactu?
La obligación recae en el software que usas. Si el programa que utilizas para facturar no es compatible, tendrás que cambiar o actualizar. Esto afecta el plazo práctico, no solo el legal.
¿Facturas a la Administración Pública?
Si ya emites facturas electrónicas a organismos públicos (FACe u otros), puedes tener requisitos adicionales que conviven con VeriFactu.
En todos los casos: habla con tu asesoría fiscal o contable. Ellos conocen tu situación concreta y pueden decirte exactamente qué aplica. La AEAT también publica guías y FAQs actualizadas en su web.
Qué pasa si no cumples a tiempo
La normativa fiscal en España contempla un régimen sancionador para quienes incumplen las obligaciones de facturación. Sin entrar en cifras concretas —que pueden variar y que corresponde a la normativa vigente determinar—, los incumplimientos relacionados con la emisión de facturas pueden dar lugar a:
- Sanciones económicas, cuya cuantía depende del tipo y gravedad del incumplimiento.
- Dificultades en comprobaciones e inspecciones, ya que la trazabilidad de las facturas es precisamente lo que VeriFactu busca garantizar.
- Responsabilidad tanto del emisor como, en algunos casos, del proveedor de software si este no cumple los requisitos técnicos.
No te doy números porque sería irresponsable de mi parte presentar cifras de sanciones sin saber si son las vigentes en tu momento de lectura. Lo que sí puedo decirte es que ignorar la obligación no es una opción inteligente, y que actuar con tiempo es mucho más barato que actuar a remolque de una inspección.
Para conocer el régimen sancionador actualizado, consulta la Ley General Tributaria y pregunta a tu asesoría.
Qué hacer ahora para no ir con prisas
Independientemente de cuál sea tu plazo exacto, hay cosas que puedes hacer ya:
1. Saber qué software usas y si es compatible
Pregunta a tu proveedor de software de facturación si tiene o cuándo tendrá certificación VeriFactu. Si la respuesta es vaga o no saben, empieza a buscar alternativas.
2. Ordenar tu flujo de facturación
Si ahora mismo facturas en Excel, Word o herramientas no pensadas para esto, VeriFactu es la señal para cambiar. No tanto por el plazo, sino porque migrar datos y cambiar hábitos lleva tiempo.
3. Hablar con tu asesoría
No para que te digan que se encargan ellos, sino para entender qué plazo tienes, si hay alguna excepción que te aplique y qué documentación necesitas mantener.
4. No esperar al último momento
Los plazos de adaptación son ajustados para todos en la cadena: el software tarda en certificarse, los usuarios tardan en adoptarlo, y si dejas todo para el mes en que entra en vigor, vas a tener problemas. Lo hemos visto con otras obligaciones similares.
En resumen
VeriFactu va a llegar. Los plazos concretos que te aplican dependen de tu situación fiscal y del estado normativo en el momento en que leas esto. Verifica siempre con la AEAT o tu asesoría, no con este blog ni con ningún otro.
Lo que puedes hacer desde hoy es informarte, preparar tu software y no dejar que te pille por sorpresa. El coste de adaptarse con tiempo es mínimo. El de adaptarse a última hora, no tanto.
Si te interesa estar al tanto de cómo herramientas pensadas para autónomos y pymes de servicios están integrando VeriFactu, puedes apuntarte a la lista de espera. Sin compromisos.