Cómo facturar como instalador eléctrico cumpliendo VeriFactu

Guía práctica para instaladores eléctricos: qué exige VeriFactu, qué datos lleva tu factura y cómo pasar del parte a la factura sin perder el tiempo.

· 2 min de lectura

Si eres instalador eléctrico o electricista autónomo y estás obligado a VeriFactu, necesitas un software de facturación adaptado a la normativa. Cada factura que emitas debe registrarse en el sistema de la AEAT con un código QR. En la práctica, esto significa sustituir Excel o Word por un programa específico que lo haga automáticamente. En este artículo te explicamos los pasos concretos.

Terminas la instalación, recoges el material sobrante, te subes a la furgoneta… y entonces recuerdas que tienes que hacer la factura. Otra vez. A las nueve de la noche, con el móvil o delante del portátil, intentando recordar qué horas pusiste en esa obra del martes.

Si eres instalador eléctrico autónomo o llevas una pequeña empresa de instalaciones, esto te suena. Y con VeriFactu en el horizonte, la pregunta es: ¿qué cambia realmente y qué tienes que hacer tú?

Esta guía va al grano.


El lío de facturar cuando estás todo el día en obra

El problema no es que no sepas facturar. El problema es que facturar bien requiere tiempo y cabeza, y tú los gastas en obra.

Entre los viajes, los materiales de última hora, las llamadas del cliente y el parte que no rellenaste bien, al final del día tienes datos desperdigados en tres sitios: una nota de voz, una foto del albarán y algo en el grupo de WhatsApp de la empresa.

Trasladar todo eso a una factura correcta, con los datos del cliente bien puestos, el IVA calculado, el número de factura en orden y ahora además los elementos que exige VeriFactu… es donde muchos fallan. No por ignorancia, sino por falta de proceso.


Qué te obliga VeriFactu siendo instalador

VeriFactu es el sistema de registro de facturas que impulsa Hacienda para garantizar que cada factura emitida queda registrada y no puede ser alterada. Si quieres entender el concepto con más detalle, en este artículo explicamos qué es VeriFactu y a quién obliga.

En resumen: si emites facturas a empresas o particulares con un software de facturación, ese software tendrá que cumplir con VeriFactu. Eso significa que cada factura generará un registro con huella digital, un QR y un encadenado que las vincula en orden. No puedes borrar ni modificar facturas emitidas sin dejar rastro.

¿Te afecta a ti como instalador? Depende de tu situación concreta —factura con software o en papel, eres autónomo en IRPF o tienes sociedad— pero en términos generales, si usas un programa informático para facturar, sí te afecta. Consulta con tu asesoría o en la web de la Agencia Tributaria para saber cuándo y cómo.


Qué datos lleva tu factura ahora con VeriFactu

Una factura VeriFactu lleva los mismos datos que siempre —cliente, concepto, base imponible, IVA, total— más algunos elementos técnicos que genera el propio software:

  • Código QR: un código que Hacienda puede escanear para verificar la factura.
  • Huella digital (hash): una firma que certifica que la factura no ha sido modificada.
  • Encadenado: cada factura referencia a la anterior, formando una cadena verificable.

Lo importante: tú no tienes que calcular nada de esto manualmente. Es responsabilidad del software que uses. Tu trabajo es asegurarte de que el programa que utilizas es compatible con VeriFactu.


Del parte de trabajo a la factura sin reescribir tres veces lo mismo

Aquí está el nudo real. Un instalador eléctrico tiene un flujo de trabajo que empieza antes de tocar la factura:

  1. Aviso o pedido del cliente — te llaman, Whatsapp, email.
  2. Visita o presupuesto — vas, mides, calculas materiales y horas.
  3. Ejecución — la instalación propiamente dicha.
  4. Parte de trabajo — registras horas, materiales usados, incidencias.
  5. Factura — conviertes el parte en un documento legal.

El problema es que en muchas empresas pequeñas cada paso ocurre en un soporte diferente. El presupuesto en Word, el parte en papel, la factura en otro programa. Y reescribes los datos del cliente tres veces.

La solución no es un ERP de 300€ al mes. Es tener un flujo donde el parte alimenta directamente la factura. Algunos programas de facturación sencillos ya permiten esto: creas un albarán o parte de trabajo y lo conviertes en factura con un clic.

Con VeriFactu, ese flujo se vuelve más importante, porque necesitas que el software sea quien controle la numeración, la huella y el QR. Si sigues haciendo facturas en Excel o Word, tendrás que cambiar.


IVA y retenciones habituales en el gremio

Como instalador eléctrico, tu casuística fiscal puede variar bastante según el tipo de trabajo:

  • Instalaciones nuevas: generalmente IVA general (comprueba si aplica algún tipo reducido según el servicio concreto).
  • Obras de reforma o rehabilitación en vivienda: pueden aplicar tipos reducidos bajo ciertas condiciones. Esto cambia con frecuencia y tiene muchos matices.
  • Retenciones en el IRPF: si eres autónomo y facturas a empresas, puede que debas aplicar retención. Depende de tu régimen y situación.

No voy a ponerte tipos concretos como si fueran tu caso, porque cada situación es diferente y la normativa fiscal tiene excepciones y condiciones. Habla con tu asesoría para saber exactamente qué aplica a tus facturas. Un error en el IVA o en la retención puede salirte caro.

Lo que sí puedes hacer: asegúrate de que tu software de facturación te permite configurar los tipos que uses habitualmente y los aplica de forma correcta en cada factura.


Qué herramienta necesitas de verdad

No necesitas un ERP. No necesitas un software de gestión empresarial pensado para una empresa de 50 personas.

Lo que necesitas como instalador eléctrico autónomo o con un equipo pequeño:

  • Crear partes de trabajo y convertirlos en facturas.
  • Enviar presupuestos y que el cliente los pueda aceptar fácilmente.
  • Facturar cumpliendo VeriFactu sin tener que entender cómo funciona por dentro.
  • Ver qué te deben y qué tienes pendiente de cobrar, sin necesitar un contable.

Sencillo, rápido y que funcione desde el móvil mientras estás en la furgoneta.

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Para ir acabando

VeriFactu no es el fin del mundo. Es un cambio en cómo se registran las facturas, y si usas un software compatible, apenas lo notarás en tu día a día.

Lo que sí es una oportunidad es revisar cómo llevas la facturación ahora. Si estás reescribiendo datos tres veces, si las facturas se te acumulan para el viernes por la noche, si no sabes en un vistazo quién te debe dinero… ese es el problema real. VeriFactu es solo el empujón para ordenarlo.

Y ordenar eso, más que un ERP, lo que necesita es un flujo de trabajo claro y una herramienta que lo soporte sin complicarte la vida.

Preguntas frecuentes

¿Puede un instalador eléctrico seguir facturando en Excel o Word?

No si está obligado a VeriFactu. El sistema exige un software específico que registre y envíe cada factura a la AEAT en tiempo real o de forma periódica. Excel o Word no cumplen esos requisitos técnicos y tendrás que migrar a un programa adaptado.

¿Qué software necesita un instalador eléctrico para VeriFactu?

Necesitas un programa de facturación adaptado a VeriFactu. Antes de contratar uno, verifica que esté homologado o que el proveedor garantice por escrito el cumplimiento de la normativa. No necesitas un ERP completo para cumplir.

¿VeriFactu afecta a los autónomos del sector eléctrico?

Sí, si facturas con software propio y no estás en el régimen de módulos. Tu situación fiscal concreta determina cuándo y cómo te aplica, por lo que conviene consultar con tu asesoría los requisitos exactos antes de adaptar tu facturación.

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